
El Centenillo. Un sitio paradisíaco que estuvo a punto de dejarnos incomunicados. La llegada fué de película con la cantidad de niebla que había en toda la sierra, no se veía a 50 metros. Ha sido un fin de semana pasado por agua y nieve. Muchísimo frío pero muy cómodos en la casa que hemos estado. La comida muy rica pero algo escasa, la verdad es que ahora como unas cantidades que para mí hace 3 meses era un sueño poder tragar tanto. Pero todo ha salido muy bien.
Deciros que después de organizarnos en los dormitorios empezamos con las mecánicas de la mañana. Como siempre son muy duras para los que nos encontramos en primer nivel, pero que nos deben sevir para aprender a corregir errores y han sido muchos y de diversas índoles.
Lo primero que nos encontramos fué realmente duro. Han salido cosas de mi vida que bien por miedo al recuerdo, bien por no querer afrontarlas en su momento, he tenido que sacarlas ahora y me han hecho mucho daño, pero curiosamente como todo en esta vida el haberlas hablado me han hecho mucho bien, me han dejado descansando. Sé que suena siempre a lo mismo, pero si esto lo hubiese hablado hace tiempo con alguien de confianza, seguro lo tendría ya superado en cierta manera, pero es que las cosas que se te quedan grabadas desde la infancia ya no las olvidas en toda tu vida, sean buenas o malas. Tengo que obviar los datos de estas personas para que no se vean manchadas sus reputaciones. Y milagro, tan solo gasté 3 pañuelos para enjugarme las lágrimas y sonarme la naríz, un record comparado con las primeras convivencias.
Después de comer a mediodía tuvimos un pequeño descanso y manos a la obra de nuevo. Esta dinámica fué más intensa pero menos dura. Nos sirvió para conocernos mejor por dentro y por fuera, saber o que nos dijeran nuestras carencias y necesidades, ya que somos nosotros mismos los últimos en verlas.
Descansamos de nuevo y a cenar. Seguidamente nos relajamos viendo el partido barça-madrid, bueno, algunos se relajaron, yo no, lo viví intensamente, quizás en demasía, pero es que llevaba 3 ó 4 años sin poder ver un clásico por motivos diferentes. Y para terminar el día, a dormir.
Él Domingo después de ducharme, salí a fumar y a desayunar, empezaron a llegar los familiares y nos juntamos para hablar cada uno con los suyos. Este es uno de los momentos que más tememos todos, unos por hablar y otros por escuchar, algunas veces cosas muy duras.
Para bien mío y de mi mujer sólo me quedaba por comunicar unos consumos escondidos y una persona que aún sabiendo ella la verdad yo seguía negando, tal vez por miedo a que se enfadara, no sé, pero después comprendí que diciéndolo me sentiría más libre y ella más despreocupada y así lo hice.
Su reacción no pudo ser mejor, me abrazó, me dió un beso con gran ternura y muchísimo amor y me consoló en ese valle de lágrimas en que me había sumido. Estuvimos hablando durante una hora aproximadamente. Nos descargamos de mucha tensión. Todo salió a pedir de boca. Ya no quedan más cosas que contar, a partir de ahora todo va a ser edificar sobre unos cimientos sólidos, no basados en la mentira, y con grandes perspectivas de futuro.
Ya sólo quedaba la reunión con el resto de familias. Me quedaba el último trago que pasar, pero quizás el más duro. Tenía que abrirme a muchas personas con problemas muy fuertes y muy personales, estaba temblando, muy nervioso, oyendo a los compañeros hablar y pensativo en cómo lo diría, si tendría el valor de hacerlo, cada vez se acercaba más mi turno y cada vez me encontraba peor. Pero como en esta vida todo llega ya me tocaba. Estaba al borde de un ataque de nervios, me costó muchísmo decir las cosas. Primero pedía perdón a los compañeros por la euforia descontrolada que demostré viendo el partido, después por haberles ocultado a ellos también los consumos y no haber hablado claro y con honestidad y al final tuve muchas dificultades para poder decirles esa cosa que me estaba haciendo tanto daño y que se lo estaba haciendo también a mi familia.
Con la conclusión de las convivencias volvimos a casa para descansar y ver a mis hijos, pués los hechaba mucho de menos, sensación que había tenido casi olvidada en los últimos meses. Me llenó el corazón de alegría cuando mi hijo mayor me vió y se me tiró a los brazos a darme un beso y apretarme de tal manera que me hizo saltar las lágrimas, preguntándome cómo había ido todo, que como me encontraba, en fin, que lo quería saber todo. Mi pequeñín también estaba allí, con mejor salud y también muy contento de verme y la reina de mi casa pude verla por fin por la tarde al volver de casa de sus primos.
Descansé, cené, me duché y nos fuimos a la cama, estuvimos hablando hasta las 02.30h de la madrugada y decidimos dormir para descansar. Ya habrá momento para seguir hablando.
Dar las gracias de todo corazón a esta gran fundación, a los terapeutas, a los compañeros y a todos aquellos que a través de este blog me están haciendo tanto bien para poder seguir cambiando y no abandonar el nuevo ser que se está construyendo dentro de mí.
Gracias especiales a esos hermanos que tengo, a ese otro que considero un hermano llamado Carlos y a su mujer, a esas más que amigas llamadas Lola y Eva por su interés y apoyo diario y por supuesto y desde lo más profundo de mi corazón a esas personas que viven conmigo y para mí que son el primer y más importante pilar que tengo para apoyarme cuando he estado a punto de caer.
A partir de ahora prometo no defraudar a nadie de los mencionados, bastante cafre he sido ya en mi vida y es que aunque me reitere demasiado SOY UN HOMBRE NUEVO.

3 comentarios:
Me has emocionado...Sabemos que eres un hombre nuevo ( .com) pues muestras dia a dia.Orgullosa me tienes.Besos y abrazos fuertes.
No puedes ni imaginar que alegria senti cuando despues de un pequeño silencio, por fin reconocistes lo que tu bien sabes yo ya sabia, tenia mis dudas sobre si te lo guardarias para siempre, y eso me creaba cierta desconfianza. Se que eran sentimientos contradictorios tu lo estabas pasando mal y por el contrario a mi me estabas haciendo un poquito mas feliz de lo que ya me llevas haciendo en estos meses, aunque no era una noticia agradable era muy bien recibida, estabas confiando en mi. Te lo dije alli y te lo digo ahora no te quedes con nada, ya ves por dura que sea la verdad, como bien dices eres un hombre nuevo y eso es lo que me importa, ya ves que la verdad aunque me duela la estoy afrontando, se que cada vez que me cuentas algo estas arrepentido relamente, y me hace tener mas fuerza para seguir, porque noto como el anterior Juan que se estaba equivocando se aleja mas. NO se si ya te queda algo dentro por contar, pero quiero que no olvides que cualquier pequeño remordimiento que te quede debes sacarlo si no siempre te va a estar molestando y te va a impedir ser un hombre nuevo realmente, sin nada que ocultar, me reitero en pedirte que si te queda algo que me lo cuentes, ha sido mucho tiempo el que has estado en el otro lado y asumo que habras cometido muchos errores no quiero que por pensar no hacerme daño los guardes, sabes que a veces por casualidades de la vida te enteras de cosas y no quiero saber nada por nadie que no seas tu, y si me haces llorar pues nada lloro unos dias pero que seas tu el que me haga llorar para luego seguir con mas fuerza junto a ti.
Bueno solo eso si ya lo has contado todo enhorabuena y sino pues ya sabes aqui estoy.
Estoy impresionada de en quien te estas convirtiendo, mi mas sincera enhorabuena. Me considero afortunada de estar contigo. Te quiero.
Te tengo que felicitar pero también tirarte de las orejas.
Haré lo segundo antes. No vuelvas a guerdarte las cosas porque no te vale de nada, una mentira es una mentira ya sea grande, pequeña, piadosa...Ya que has empezado a hacer bién las cosas que no te lastre nada, date la oportunidad de sentirte libre.
Bueno y, valorar todo el cambio que estas dando poco a poco, ¿te has dado cuenta de que has sido capaz de reconocer algo muy duro? A que sí y, ¿como te sientes? liberado posiblemente.
Ya sabes lo que tienes que hacer, siempre para delante cogido de la mano de la verdad.
Un abrazo
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